sábado, 24 de noviembre de 2012

2. El atrapasueños (1ª versión)



EL ATRAPASUEÑOS
reescrito por
NOELIA DUNNE

          Hace muchos años, cuando el mundo era joven, un viejo y sabio indio norteamericano emprendió un viaje hacia las montañas, más allá de su país de origen. Cargó con lo justo y necesario, ya que su viejo y desgastado esqueleto no podía soportar más peso.

          Caminó día tras día sin mostrar señal alguna de fatiga ni de agotamiento. Sus fuerzas provenían del manantial eterno de su mente. Se dice que anduvo, sin apenas descansar, durante veinticinco días.

          Al cabo de ese tiempo, localizó un peñasco, se encaramó sobre él y contempló la puesta de sol. Sorprendido por el fenómeno milagroso de la naturaleza, descendió del peñasco y continuó su caminata, hinchado de energía, durante cincuenta y siete días más.

          Mientras caminaba, le maravilló la altura inmensa de una montaña y creyó oportuno buscar en sus alrededores un lugar abrigado para dormir. Descubrió una cueva, encendió un pequeño fuego y se acurrucó a dormir. Un estruendo proveniente del interior de la cueva le sobresaltó despertándole. Sentado sobre una esterilla, tuvo una visión: Un ser, que dijo llamarse Iktomi, se postraba ante él adoptando forma de araña. La extraña figura le dijo:
—Tranquilo, sabio Dakota, no vengo a traerte mal alguno. Llevo observándote durante todo tu viaje y me apetecía conversar contigo.

          Dakota accedió a entablar una conversación con la figura. Hablaron varias horas sobre la vida y sus misterios, mientras Iktomi tejía una prodigiosa tela de araña. Cuando Iktomi terminó de tejer la tela, le dijo al anciano:
—En la vida, las cosas buenas se quedan adheridas alrededor de la tela de araña y las malas desaparecen por el agujero central.

          Iktomi le ofreció la tela de araña y Dakota la aceptó agradecido. Luego continuó su viaje un poco más sabio, recordando solo los hechos positivos de su vida.






1. Plumas de águila



PLUMAS DE ÁGUILA
reescrito por
MARTA CONEJERO




          En un poblado indio, una noche en que las estrellas cubrían el cielo con sus brillos intermitentes, nacieron dos hermanos gemelos. Los chicos crecieron y crecieron sin problemas, aunque con caracteres muy distintos. El mayor era fuerte, apuesto y valiente, mientras que a su hermano le definía la timidez y le gustaba mantenerse en un segundo plano.

          Una mañana calurosa de verano, se celebraba en el poblado la ceremonia anual que los convertiría en guerreros. La prueba era muy sencilla: consistía en que los participantes debían conseguir una pluma de águila antes de que oscureciese.


          Ambos hermanos viajaron juntos hacia la montaña más alta de la comarca, donde era seguro que encontrarían águilas. El hermano mayor, ambicioso y enérgico, comenzó a escalar su pronunciada pendiente sin pensar en nada más que en su victoria. El menor, más cauteloso, siguió los pasos de su hermano, pero midiendo cada uno de sus movimientos.


          A media mañana, llegaron a un claro de la montaña, desde donde divisaron un enorme y hermoso águila imperial. Con prudencia de felino, el mayor de los hermanos se acercó y le arrancó una larga pluma al águila, dejándolo gravemente herido. Los graznidos de dolor del ave asustaron al chico, que se vio obligado a apoyarse contra un árbol para no caer ladera abajo. Inesperadamente, la rama más gruesa del árbol se quebró, desplomándose y atrapando al hermano mayor bajo su peso. El menor intentó socorrer sin éxito a su gemelo, pero su esfuerzo fue en vano.


          Con gran pena por el fallecimiento de su hermano, el joven decidió ayudar al águila. Le dio calor y le proporcionó el alimento que encontró por los alrededores.


          Al caer la noche, el resto de participantes regresó al poblado. Allí, alrededor del fuego, los integrantes de la tribu echaron en falta a los gemelos y una densa pesadumbre se apoderó de sus corazones, mientras cantaban canciones tristes.


          Cuando el día clareaba, divisaron una extraña figura que se aproximaba lentamente hacia el poblado. Los guerreros, alarmados, empuñaron sus arcos y sus flechas y adoptaron posiciones de ataque o de defensa. Antes de que dispararan, la madre de los gemelos dio un grito que rompió el silencio terco de la madrugada. Había reconocido a su hijo menor. Llevaba en brazos el cadáver de su hermano y sobre su hombro un águila imperial movía las alas.


          Nada más alcanzar la circunferencia del poblado, el chico, empapado en lágrimas, depositó el cadáver de su hermano sobre el suelo y abrazó a su madre, explicándole todo lo ocurrido. El entierro fue lúgubre y triste y a su término se reunieron en asamblea los más sabios de la tribu. Una hora después habían decidido que el nuevo guerrero sería el hermano pequeño, pero éste renunció al honor porque sabía quién se merecía en realidad semejante distinción.



Índice de relatos

         
          Con la finalidad de crear una banda sonora y, sobre ella, un video-relato, un grupo de veintiún alumnos y alumnas de 4º ESO ha reescrito algunas historias procedentes de distintas tradiciones orales. El primer paso ha sido buscar estas historias en distintas fuentes, elegir una, sintetizarla en un esquema relativamente escueto y pasar el esquema a otro compañero para que, finalmente, éste se encargara de reescribir la historia con sus propias palabras y desde su propia imaginación narrativa.

          Esta primera actividad ha sido realizada bajo la dirección de su profesor de Lengua Castellana y Literatura, Juan Carlos Fernández.

          Podemos leer los veintiún relatos a continuación pulsando sobre los diferentes títulos:

1. PLUMAS DE ÁGUILA, reescrito por MARTA CONEJERO
          En un poblado indio, una noche en que las estrellas cubrían el cielo con sus brillos intermitentes, nacieron dos hermanos gemelos…

 2. EL ATRAPASUEÑOS (1ª versión), reescrito por NOELIA DUNNE
          Hace muchos años, cuando el mundo era joven, un viejo y sabio indio norteamericano emprendió un viaje hacia las montañas, más allá de su país de origen…

 3. NILAT Y TAMIPI, reescrito por NAGLAE FOKKAIS
          En tiempos muy lejanos, en una aldea cercana a un bosque vivían dos hermanos con su abuelo. Los niños eran huérfanos…

 4. LA PIEDRA MÁGICA, reescrito por DAVID DELGADO
          En tiempos lejanos, un joven llamado Tatunk, cuya familia numerosa era la más pobre del poblado, decidió ayudar y contribuir a la manutención familiar, ya que su padre había caído gravemente enfermo y su madre estaba de nuevo embarazada…

5. ATAHUALPA, reescrito por de JESÚS GARCÍA-MUÑOZ
          En épocas de la colonización, el rey de los incas, Atahualpa, gobernaba un territorio rodeado por la naturaleza e innumerables animales del bosque…

6. LA LEYENDA DEL RÍO ATUEL, reescrito por JORGE GARCÍA
          En las llanuras de Mendoza, a las afueras de Escalera, existía un poblado indígena. La tribu la formaban una serie de veinte cabañas de paja y madera, liderada por el jefe Talú, un hombre grandioso y fuerte, pero muy pacífico…

7. EL AMOR LO PUEDE TODO, reescrito por CRISTINA GHEORGHE
          Se cuenta que hace muchos años Luna Nueva, una chica tranquila y amable, se enamoró de Buitre Negro, un indio astuto que provenía de una tribu vecina…

8. MANITÚ, reescrito por SAMUEL GOMES
          Cuentan los más viejos de un poblado indio que un chico de la tribu, llamado Ojibwa, era muy aficionado a la caza, pero era incapaz de hacerlo porque no tenía armas y sus abuelos le habían prohibido salir a cazar solo. Hasta que un día…

9. EL RESCATE DEL SOL, reescrito por GÉNESIS MERA
          Desde muy pequeño Mokele, el hijo del jefe de la tribu, hacía muchas preguntas como cualquier niño de su edad. Cuando era ya un adolescente, el joven le volvió a preguntar a su padre:
— ¿Qué ha ocurrido con el sol? ¿Por qué los días son oscuros como las noches?...

10. EL SECRETO DE LA FELICIDAD, reescrito por SONIA GONZÁLEZ
          Cuenta una antigua leyenda que, en un remoto reino, situado entre bosques, donde sus majestuosos árboles llenos de vigor transmitían una sensación de bienestar a todo lo que rodeaban, vivía un rey triste, obcecado en la búsqueda de la felicidad…

11. LA LLAVE DE LA FELICIDAD, reescrito por MARÍA GONZÁLEZ
          A las afueras de un pueblo vivía el Divino en un gran palacio, lleno de riquezas. No le faltaba de nada, poseía todos los bienes inimaginables, ya que le sobraba el dinero. Pero en el fondo…

12. POESÍA, reescrito por FRANCISCO MONZÓN
          Han pasado ya muchos inviernos de aquello, pero esto no impide que se haya transmitido de generación en generación. Aunque era verano, el calor sofocante se transformaba en aquellos valles en una suave brisa, acompañada por un sol que bañaba los bosques y los ríos como una enorme cascada de oro. A la Mujer Emplumada le gustaban el verano y sus paisajes y no le importaba madrugar para ir a trabajar, si ese empeño incluía salir al bosque…

13. LA BONDAD, reescrito por MARÍA MORALES
          Cuenta una leyenda china que un día, cuando el viejo sabio Jin trabajaba en su laboratorio, mezclando pócimas y fórmulas, saltó todo por los aires a causa de una tremenda explosión…

14. LA DESGRACIA DEL LAGO, reescrito por ADRIÁN MORENO
          Una pequeña trucha llamada Ami, el cangrejo Leo y una anciana rana, cuyo nombre era Esnorqui vivían en un pequeño lago al sur de África, conviviendo con otras especies de peces o seres insignificantes para el ser humano. Un día poco especial, charlaban los tres de sus asuntos cuando de pronto…

15. EL PÁJARO DORMILÓN, reescrito por DAVID PARRA
          Cuenta la leyenda que un día Dios estaba en el cielo y se dio cuenta de que ningún animal de los que había creado tenía nombre, así que organizó una fiesta donde todos los animales competirían en una carrera y, después de concluida, otorgaría un nombre a cada uno. Entre todos estos animales destacaba un pájaro que era muy dormilón…

16. EL MUNDO, reescrito por BORJA PRIETO
          Hace mucho tiempo que el dios Petka tuvo cuatro hijos con su querida mujer Milna…

17. OJO DE ÁGUILA, reescrito por Mª CARMEN VILLA
          En los comienzos de la vida, en el Este, la gente no conocía aún el fuego real, usaban una especie de fuego inservible, inútil para calentar ni guisar los alimentos, por lo cual sobrevivían con verduras y pescados crudos…

18. EL SILBÓN, reescrito por MARÍA TRILLA
          Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, en los llanos de Venezuela y Colombia, vivían en una tribu un padre y su hijo…

19. EL ATRAPASUEÑOS (2ª versión), reescrito por ANDREA PAREDERO
          Cuenta la leyenda que en una noche fría de invierno, vivía en una montaña un abuelo que cuidaba de su nieto, ya que su madre había muerto cuando era muy pequeño y su padre desapareció en la montaña…

20. EL VALIENTE JEFE COBARDE, reescrito por YASMINA EL MANSOURI
          Hace algunos años, en un poblado, un joven llamado Nerino fue elegido como jefe de la tribu. Todos los habitantes del poblado creían que Nerino duraría un año como jefe…

21. LOS TRES LEONES, reescrito por NOELIA JORDÁN
          En una gran selva vivían tres leones. Su representante convocó una reunión para que tomaran una decisión importante: uno de ellos debía ser el rey para reinar en esa gran selva...


jueves, 22 de noviembre de 2012

0. La leyenda de la flauta del bosque

          Dedicamos esta entrada al relato que da origen a nuestro proyecto de video-cuentos, La leyenda de la flauta del bosque, de Juan Carlos Fernández León, cuyo texto encontramos más abajo. Además, pulsando en la ventana del audio, podemos escucharlo en la voz de Rafael Núñez Plaza y la música de Jesús Saiz Huedo.
          ¡Esperamos que os guste!




LA LEYENDA DE LA FLAUTA DEL BOSQUE
JUAN CARLOS FERNÁNDEZ LEÓN

          Hace muchos años, tantos que el Tiempo se medía por lunas y el mundo era aún joven, una niña india llamada Sora* no dejaba de soñar, noche tras noche, con unos sonidos  hermosísimos que parecían provenir de lo más intrincado de un bosque. Sora, que vivía con su abuelo en una choza junto al bosque sagrado, nada más escuchar esas prodigiosas melodías, se despertaba de pronto e intentaba imaginar quién podría ser el autor de los acordes misteriosos que la atraían y, de algún modo, la llamaban a su lado. Pero como su imaginación y su experiencia eran muy limitadas, Sora no tuvo más remedio que preguntarle a su abuelo por el enigma de esa música inexplicable que sin excepciones escuchaba cada noche.
         Su abuelo Kamali**, el más anciano de la tribu, un cazador veterano cuya edad le había obligado a renunciar al arte de la caza, abría como soles los ojos cuando al amanecer Sora se esforzaba en contarle los sueños que padecía desde que sus padres salieron a cazar bisontes rojos, el alimento que nutriría y abrigaría a la tribu durante el duro invierno de la pradera. Kamali elevó su mano huesuda, abrió la palma en el aire y empezó a emitir palabras dulces y melódicas, semejantes al trino de una calandria.
         —Querida Sora, lo que crees oír cada noche son las llamadas del deseo, voces de tu interior. En realidad es tu corazón el que late con el ritmo de esa música misteriosa, porque deseas volver a ver a tus padres. Ten paciencia, regresarán muy pronto.
         Sora observó a su abuelo con cierta incredulidad, achinando la mirada. Era una niña inteligente y orgullosa, difícil de contentar. Sabía que las palabras de su abuelo solían esconder un doble significado.
         —Pero, abuelo, esas melodías parecen tan reales…Estoy convencida de que no surgen de mi interior. Son animales o seres desconocidos que me convocan para que me reúna con ellos…en el bosque. Eso es, alguien o algo me llama y me está poniendo a prueba.
         Cuando Kamali escuchó la palabra bosque se le agrietó la frente y le brillaron los ojos con un incendio de alarma. Luego pareció recapacitar y recobró su rictus de dulzura habitual.
         —¿Sabes, querida Sora, que durante la noche el bosque oculta malos presagios y peligros inesperados? No deberías, bajo ningún concepto, salir sola al bosque. Pero también te digo que los seres humanos somos cautivos de nuestros presentimientos y que nuestro corazón es el que debe tomar las riendas de nuestras decisiones.
         Aunque Sora no comprendió del todo lo que su abuelo había querido expresar con esas sabias palabras, regresó a sus tareas con la conciencia tranquila y una nube de sosiego sobrevolando su mente.
         Cuando cayó la noche y su manto oscuro cubrió el poblado, Sora y Kamali dormían ya con esa placidez serena de los inocentes. Alrededor de la medianoche, en el instante mágico en que la luna se balancea en su trono sideral, Sora comenzó a escuchar las mismas melodías de las noches precedentes, esos maravillosos susurros que la invocaban y alteraban su ánimo. Sora despertó, se levantó y, con los ojos aún cerrados, saboreó aquella música que ignoraba de dónde provenía. De pronto recordó la prohibición de su abuelo y volvió a meterse en el jergón, arropándose con una piel de búfalo. Intentó dormir, pero el ritmo tenaz de la música se lo impedía. Pensó en los latidos de su corazón, en eso de tomar decisiones y entonces comprendió las palabras sabias de su abuelo. Con una energía desconocida, Sora se vistió con su ropa más calentita y con pasos sigilosos se dirigió a la salida de la choza, lanzando antes una mirada cariñosa al camastro en el que dormía su abuelo.      
         Fuera de la choza todo era oscuridad, silencio y frío. El foco de la luna, las chinchetas brillantes de las estrellas y, sobre todo, aquella música mágica, que Sora no había cesado de escuchar ni un solo segundo, la orientaron hacia el bosque. Las ramas de los árboles, como brazos de gigantes enfurecidos, la recibieron agitándose nerviosas en el aire, advertencias nefastas de lo que podría encontrar allí dentro. Mientras caminaba, tropezó con la raíz sobresaliente de uno de esos árboles milenarios y se magulló una rodilla. Un mapache se cruzó en su camino iluminándola con sus ojos rojos de animal nocturno. Decenas de lechuzas silbaban sus cantos terroríficos desde nidos invisibles. Sora comprendió que el bosque palpitaba, que era insomne y estaba vivo, pero esa vida misteriosa, que no se manifestaba durante el día, no le provocó ningún miedo porque estaba convencida de que la música, que seguía escuchando sin pausa, era como su destino, algo importante por lo que debía luchar. Tal vez lo más importante que le sucedería en la vida.  
         Después de diez minutos de caminar desorientada, Sora distinguió una luz en la lejanía. Era un resplandor amarillento que rasgaba la oscuridad y despejaba el horizonte. Enseguida intuyó que aquello debía ser lo que estaba buscando y apresuró el paso. A medida que se aproximaba al resplandor, aumentaba el volumen de los sonidos. Presentía que estaba muy cerca y su corazón empezó a palpitar como un volcán en erupción.
    Entonces lo vio.
          En un claro del bosque, un objeto largo y fino, depositado sobre un tronco talado, emitía millares de fogonazos de luz que aureolaban el contorno. Con la boca abierta por la sorpresa del descubrimiento, Sora reconoció que no había visto nada parecido en su vida. Aquel tubo de madera, que estaba al rojo vivo pero no ardía, poseía siete orificios por los que el viento se filtraba produciendo la prodigiosa música que Sora había escuchado en sus sueños y que ahora, en primera fila, continuaba escuchando como si asistiera a la ceremonia de un milagro. Sora comprendió que aquel hallazgo era un regalo de los dioses para que no se sintiera tan sola y, sin temor a las posibles quemaduras, aferró el tubo y percibió su tacto agradable. Por instinto, se lo llevó a la boca y lo sopló suavemente, al tiempo que sus dedos tapaban y destapaban los orificios. De repente los ruidos del bosque desaparecieron. El viento detuvo su furia, los roedores dejaron de corretear, las aves cortaron sus vuelos y las ramas de los árboles frenaron sus ímpetus para escuchar la música que surgía de aquel tubo, manejado con una extraña pericia por Sora, que estaba recibiendo el don de transmitir la existencia de aquel instrumento mágico del bosque.  
         A partir de entonces, Sora tocó el instrumento, que llamó flauta, ante todos los integrantes de su tribu y los días se les hicieron más cortos y más divertidos y alegres y, cuando menos lo esperaban, los cazadores regresaron con una buena carga de carne de búfalo, que les alimentaría y les protegería durante el invierno frío de la pradera.     

---------------------------------------------------------------------------------
* El nombre indio de Sora significa “El pájaro cantador remonta el vuelo”
** El nombre indio de Kamali significa “Espíritu guía”.

Juan Carlos Fernández León, escritor y profesor en nuestro instituto

          En este proyecto de vídeo-relatos juega un papel fundamental nuestro profesor de Lengua y Literatura, Juan Carlos Fernández León. Él, con su experiencia como escritor, ha guiado al grupo en la creación de los textos que, poco a poco, iremos subiendo al blog. Su primera contribución fue nada más y nada menos que reescribir la historia titulada La leyenda de la flauta del bosque, para que sirviera como referencia y punto de arranque del proyecto y de los trabajos de los alumnos. Por ello dedicamos esta entrada a conocer un poco mejor la actividad literaria en general de nuestro profesor.


          Entre las numerosas referencias a sus trabajos, publicaciones, premios o biografía que podemos encontrar en Internet, recogemos a continuación algunas:

Biografía:

          Nació en Madrid en 1970. Se licenció en Filología Hispánica en la Universidad Complutense y actualmente es profesor de Lengua y Literatura en el IES Dolores Ibárruri de Fuenlabrada (Madrid). Es colaborador habitual en revistas y otros medios literarios como  EÑE, EL PROBLEMA DE YORICK, CUADERNO 7 Y CULTURAMAS. Por su narrativa breve ha obtenido los premios Miguel de Unamuno, el Nacional de Periodistas de Ávila, el Villa de Mazarrón y el Alsa. Fue finalista del Cosecha Ñ y del Max Aub. Su primer libro de Relatos De sótanos y azoteas recibió el premio Tiflos y está publicado por la editorial Castalia. 


Medios:
          
          Diversos periódicos y emisoras de radio y televisión han publicado noticias relacionadas con sus publicaciones o sus premios. Podemos acceder a algunas de ellas en los siguientes enlaces: 
    • Certamen de cuentos "Miguel de Unamuno". Noticia en el diario El Mundo cuando quedó ganador de este importante certamen de cuentos.
    • De sótanos y azoteas. De este libro Telemadrid dijo: "Esta colección de relatos ganadora del XXIII Premio Tiflos de Cuentos, galardonado con 12.000 €, es un libro estructurado, bien hecho, con mucha frescura y naturalidad, y muy bien pensado a la hora de narrar relatos de una infancia dura, nada ideal".
    • Blog de Rocío Díaz Gómez. Comentario sobre De sótanos y azoteas tras su lectura.


Lecturas:

          También podemos leer en Internet algunos relatos suyos, pulsando en los siguientes títulos:

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Actuación de Rafa Núñez

          Hoy ha estado con nosotros el actor Rafa Núñez.




          Su lectura de La leyenda de la flauta del bosque, el relato de nuestro profesor, Juan Carlos Fernández León, que podemos leer pulsando aquí, ha sido sencillamente magnífica.




          Unos noventa alumnos y alumnas de 4º ESO, 2º ESO y Aula de Enlace, junto a sus profesores, han seguido, palabra a palabra y gesto a gesto, la impresionante interpretación del actor, le han hecho preguntas sobre su trayectoria en el teatro y la televisión, sobre sus trabajos más importantes, sobre las obras de teatro o autores que recomendaría ir a ver, sobre qué se necesita para llegar a ser actor, etc.




          Juan Carlos, al referirse a Rafa Núñez, ha dicho textualmente: "¡Estupenda su lectura, me he emocionado! Creo que nos ha dejado a todos muy satisfechos y ha conseguido que disfrutemos a lo grande durante esa hora. ¡Un verdadero placer su visita!". Creo que estas palabras resumen y expresan de la mejor manera posible lo que hemos sentido todos esta mañana.


     

 ¡GRACIAS, RAFA, DE PARTE DE TODOS!

lunes, 19 de noviembre de 2012

El actor Rafa Núñez Plaza visita el IES Dolores Ibárruri





          El actor Rafael Núñez Plaza visita nuestro instituto para leer el cuento La leyenda de la flauta del bosque  de nuestro profesor de Lengua y Literatura, Juan Carlos Fernández León. El acto tendrá lugar el martes, 20 de noviembre de 2012, a las 10:20 horas en el salón de actos del instituto y es parte del proyecto de video-relatos Música, imagen y narración documentado en este blog.

          Rafa Nuñez es un actor de amplísima trayectoria profesional en el teatro y en la televisión. Es un auténtico regalo para nuestra comunidad educativa el contar con su visita, poder verle actuar en nuestro salón de actos y hacerle preguntas o escucharle contar anécdotas de su profesión.

          Pulsar para ver su videobook:


          Se puede acceder a una información más detallada sobre este gran actor en: